Con la implantación de cualquier Sistema de Gestión ISO, aparece el término de Auditoría Interna, que es la que se realiza como parte del proceso de autoevaluación y como preparación para la que hará posteriormente el Organismo de Certificación. Dicha auditoría interna, puede ser realizada por personal de la propia empresa o por un tercero externo experto.

Así, las organizaciones que cuentan con Sistemas de Gestión como ISO 9001, ISO 14001, ISO 45001 / OHSAS 18001, ISO 50001, etc. deben realizar auditorías internas a intervalos planificados ya que ello es un requisito de la norma de referencia.

Para que las auditorías internas sean eficaces, deben llevarse a cabo no solo con el objeto del cumplimiento de un determinado requisito de la norma, sino también como una herramienta para la mejora continua. Para eso, los informes de auditoría interna deberían incluir no solo las desviaciones encontradas, sino también aquellos aspectos mejorables detectados por el auditor, aunque no signifiquen no conformidades contra la norma ni contra el sistema implantado.

Para todo ello, es imprescindible que la selección de los auditores internos y la realización de las auditorías aseguren la objetividad e imparcialidad del proceso de auditoría.

Y es precisamente por esto último, por garantizar la objetividad e imparcialidad del proceso, por la que muchas organizaciones deciden dejar este trabajo en manos de auditores externos.

La realización de las auditorías internas por personal externo debidamente cualificado, presenta con respecto a la realización por personal de la propia empresa, grandes ventajas.

Entre ellas:

  1. Asegura de manera inequívoca la objetividad e imparcialidad, especialmente cuando se auditan las actividades llevadas a cabo por la Gerencia y por los Responsables de Calidad, Medio Ambiente y Prevención.
  2. Facilita la detección de aspectos mejorables del Sistema de Gestión auditado ya que muchas veces la visión de una persona externa a la organización permite obtener otro enfoque.
  3. Permite liberar recursos para asignarlos a otras tareas.

El resultado de la auditoría, permitirá valorar a la organización de una forma más veraz y con la visión de un tercero imparcial, el grado de cumplimiento e implantación de su sistema, aumentando la probabilidad de éxito en la auditoria por el Organismo Certificador, y poniendo en relieve aquellas mejoras necesarias de cara a una mejor gestión del sistema.