Desde el año 2003, en el que entró en vigor el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión, regido por el RD 842/2002, está en vigor la ITC BT-29, que especifica concretamente los requisitos a cumplir por las instalaciones eléctricas ubicadas en emplazamientos con riesgo de incendio o explosión.

Hay que recordar que el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión, obliga a realizar inspecciones periódicas de las instalaciones eléctricas por un Organismo de Control Autorizado (OCA) entre otros, en:

  • Instalaciones Industriales (siempre que excedan de una potencia instalada de 100 kW),
  • Locales de pública concurrencia (cualquiera que sea su potencia instalada).
  • Alumbrado exterior – público, viales, túneles,… (más de 5kW de potencia instalada)
  • Zonas comunes en edificios residenciales ( más de 1oo kW de potencia instalada)
  • Locales con riesgo de incendio o explosión, de clase I (excepto garajes < de 25 plazas)
  • Quirófanos y salas de intervención
  • Locales mojados con potencia > a 25 kW (industrias alimentarias, conserveras, …)
  • Piscinas con potencia instalada superior a 10 kW (Polideportivos y otros).

cables-1080569_1920Las fases para la realización de una inspección son:

Fases BTUna vez pasada la primera inspección y adecuadas las instalaciones, éstas son más fáciles de mantener y permiten a la empresa disfrutar de una mayor seguridad en sus instalaciones, y aseguran el rendimiento correcto de las instalaciones de producción, además de cumplir la reglamentación de baja tensión.

Estas inspecciones afectan tanto a las instalaciones nuevas, como a las ya existentes antes de la entrada en vigor de este Reglamento y a sus ampliaciones y modificaciones relevantes.

En el caso concreto de los Locales con riesgo de incendio o explosión, es decir, donde podemos encontrar zonas ATEX clasificadas, hay que cumplir específicamente con la ITC BT-29 del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión.

En concreto, aplicará a aquellos emplazamientos en los que se fabrique, procesen, manipulen, traten, utilicen o almacenen sustancias sólidas, líquidas o gaseosas, susceptibles de inflamarse, deflagrar o explosionar, debido una fuente de ignición y el aporte de oxígeno del aire ambiente.

power-station-2802622_1920Es el caso de:

  • Trasvase de productos líquidos inflamables
  • Garajes y talleres de reparación de vehículos
  • Cabinas de pintura
  • Salas de mezcla
  • Almacenes de productos químicos inflamables
  • Instalaciones de gases inflamables
  • Salas de gasógenos
  • Etc.

Para estos emplazamientos afectados, será necesario llevar a cabo una Clasificación de Zonas ATEX exhaustiva y una buena definición de las características que deben poseer las instalaciones eléctricas que van a formar parte de dicha instalación ATEX.

Es muy habitual, encontrarse emplazamientos con riesgo de incendio o explosión que no poseen una clasificación ATEX o que existe pero no está fundamentada o justificada, por lo que no puede valorarse positivamente la validez de la instalación eléctrica.

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Por este motivo, a continuación se recogen unas recomendaciones de pasos a llevar a cabo antes de comenzar a diseñar una instalación eléctrica susceptible de estar en zona ATEX:

  • Identificar las posibles fuentes ATEX (productos, materias primas,…)
  • Identificar los procesos, manipulaciones, etc. que se van a llevar a cabo en la zona
  • Hacer una clasificación de zonas ATEX en base a la norma EN 60.079-10-1, clasificación de emplazamientos clase I, para gases (requisito indicado también para dar cumplimiento a uno de los puntos importantes del RD. 681/2003 en caso de ser centro de trabajo).
  • Aplicar los requisitos de la ITC BT-29 para el material eléctrico y no eléctrico, donde deberá establecerse el uso de un material con marcado Ex en base a las zonas (zona 0, zona 1 y zona 2) clasificadas  y de una categoría adecuada (cat.0, cat.1 o cat.3); ello de conformidad con la nueva directiva ATEX (RD.144/2016) o el RD.400/1996 en las más antiguas.
  • Otras medidas adecuadas, tanto técnicas como organizativas, para evitar la aparición de focos de ignición y aquellas destinadas reducir el tiempo de presencia y la concentración del Atex (dilución por ventilación, detección,…), en caso de escapes o emanaciones derivadas de proceso, estructurales y los producidos por una disfunción.
  • Correcta señalización de las zonas clasificadas, de conformidad a la reglamentación.

En caso de que el riesgo ATEX sea producido por la presencia de polvo combustible, también hay que tenerlas en cuenta. Es el caso de las industrias o centros de trabajo donde se elaboren, procesen o generen productos con polvos de origen orgánico (azúcar, harinas, carbón,….), incluidos las fibras, así como los polvos de origen metálicos (metales ligeros, Mg, Al, titanio,…) muy comunes en empresas metalmecánicas y de pulvimetalurgia.

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Esto es debido a que son igualmente peligrosas pero, por su naturaleza, su riesgo inherente suele pasar generalmente más desapercibido. Ha sido causas de grandes accidentes y de incendios pero no se toma tan en cuenta como aquellos que  implican la presencia de gases o químicos en estado líquido.

En esta última, como en el caso anterior, de cara a cumplir con el RD.681/2003, deberá incluir la clasificación de zonas (zonas 20, 21 o 22) y utilizarse aquellos materiales de categoría adecuados a su ubicación. Para ello se utilizará la norma EN 60079-10-2 para emplazamientos ATEX provocados por la presencia de polvo combustible (clase II), en forma de nube así como en capa.

En todos los casos que se trate de instalaciones en emplazamientos con riesgo de incendio y explosión, deberá tenerse especial cuidado en el proceso de realización de la instalación eléctrica,  debiéndose diseñar y realizar conforme a lo indicado por la norma EN 60079-14.

El responsable del buen estado y mantenimiento de dicha instalación, así como de la realización de las inspecciones reglamentarias conforme al Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión – REBT (ITC- BT 05), será el titular de la misma. En caso de ser un lugar de trabajo, empresa o industria, es el responsable titular de la actividad o empresario; tanto si es un edificio en régimen de alquiler como si lo tiene en propiedad.