El Real Decreto 1215/1997, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo, establece la obligación de que los equipos de trabajo estén adecuados a los requisitos de seguridad descritos en dicha normativa, de forma que garanticen la seguridad y salud de los trabajadores.

Durante estos 20 años, las empresas han ido comprobado y adecuado sus equipos de trabajo en base a dicha legislación, pero no hay que olvidar que el cumplimiento de este Real Decreto, debe garantizarse a lo largo de toda la vida del equipo de trabajo.

Esto incluye todos los equipos, tanto los que han sido adaptados, así como el resto de los equipos, cualquiera que sea su fecha de adquisición o puesta en servicio, también por lo tanto las máquinas con marcado CE.

Para garantizar el permanente mantenimiento de las disposiciones mínimas aplicables a los equipos de trabajo, es necesaria la realización de comprobaciones de su cumplimiento.

  • periódicamente para conocer el grado de cumplimiento de las disposiciones, especialmente en los equipos de trabajo sometidos a influencias susceptibles de ocasionar deterioros, que puedan generar situaciones peligrosas
  • en los equipos de trabajo cuya seguridad dependa de sus condiciones de instalación, tras su instalación y antes de la puesta en marcha en cada nuevo lugar o emplazamiento
  • cada vez que se produzcan acontecimientos excepcionales, tales como transformaciones, accidentes, fenómenos naturales o falta prolongada de uso, que puedan tener consecuencias perjudiciales para la seguridad

Estas comprobaciones deben ser efectuadas por personal competente y sus resultados deben documentarse y estar a disposición de la autoridad laboral.