Seguro que muchos de vosotros estáis oyendo hablar acerca del ‘greenwashing’ en muchas empresas. El compromiso con el medio ambiente por parte de las compañías comienza a estar grabado a fuego en su mentalidad.

No sólo porque las compañías estén comprometidas, sino porque el cliente comienza a demandarlo. Ahora bien, ¿las empresas están tratando de volverse lo más “verdes” posible  o sólo lo hacen por publicitarse?

El Greenwashing es un término usado para describir la práctica de ciertas compañías, al darle un giro a la presentación de sus productos y/o servicios para hacerlos ver como respetuosos del medio ambiente. Aún así, este giro no deja de ser un engaño puesto que se queda únicamente en la forma y no cambia nada de la estructura interna, por lo que se queda en una estrategia publicitaria.

¿Por qué las empresas recurren al Greenwashing?

Sucede por varias razones, y una de ellas suele ser para evitar el señalamiento constante hacia las empresas con respecto a sus malas prácticas; otras es porque los productos virtuosos, emergidos de auténticas políticas y programas de responsabilidad social están encontrando buena respuesta por parte de la comundiad. Así que muchas marcas se maquillan para lucir como environmental friendly sin serlo necesariamente.

¿Cómo detectar los ejemplos de Greenwashing?

Son muchos los ejemplos claros que vemos a diario de Greenwashing. ¿Cómo detectarlos? Fácil. Fíjate en la cantidad de etiquetas ecológicas que están en los productos de supermercados como “Producto 100% natural”, “Orgánico”,…

¿Verdad que son frases comercialmente atractivas? Suelen usarse palabras que funcionan muy bien con todos nosotros.