Que la arquitectura del nuevo Siglo ha tomado nuevos derroteros y ha arriesgado tomando decisiones que ayuden a contribuir al medio ambiente es un hecho. Que uno de los mejores movimientos que se han hecho ha sido crear los sistemas de fachadas fotovoltaicas es también de cajón. Vemos por qué. 

Por un lado, las medidas de envolvente térmica pueden derivar en un ahorro de entre el 25-40% de toda la energía consumida en un edificio. Además, la electricidad generada por la instalación puede ser vertida a la red y, de esa manera, ser comercializada a los grandes distribuidores o incluso ser usada para autoconsumo.

Cabe decir que las fachadas solares tienen una serie de beneficios medioambientales que genera un beneficio neto de más de 1.000€ a lo largo de sus 25 años de vida útil. Además, desde el punto financiero y dependiendo del tipo de edificio y su ubicación geográfica, la fachada ventilada fotovoltaica puede aportar una Tasa Interna de Retorno de un 25% y un periodo de amortización.

Os compartimos la lista hecha por onyxsolar donde explican las 10 VENTAJAS CLAVE DE LAS FACHADAS FOTOVOLTAICAS:

  1. Producción Eléctrica
  2. Ahorro de energía gracias al aislamiento (hasta el 40%)
  3. Mayor capacidad de aislamiento
  4. Eliminación de puentes térmicos
  5. Aumento del confort térmico en interiores
  6. Reducción de la contaminación acústica
  7. Protección de la fachada y de la cubierta del edificio
  8. Mayor producción de energía en condiciones de baja luminosidad
  9. Mayor producción de energía en condiciones de alta temperatura
  10. Diseño atractivo e innovador

 

Su instalación es variada, ya que existen diversos formatos y técnicas para su aplicación, desde paneles adhesivos a otros que dependen de una estructura portante como soporte. Lo principal es que se trata de sistemas de fachada complejos, diseñado por capas y con una red de traspaso energético anexo.

Dependiendo de la orientación de la fachada, la ubicación del edificio, y la tecnología fotovoltaica implementada, la energía eléctrica generada por un sólo metro cuadrado puede variar entre 40-200kW/h anuales; una energía suficiente para satisfacer hasta 10.000 horas de luz de bombillas de bajo consumo de 20W.