Seguro que entre nuestros lectores se encuentran personas que a lo largo del día pasan mucho tiempo en el coche recorriendo el camino de casa al trabajo, del trabajo a la compra, de la compra a la escuela a recoger a los niños y de la escuela de vuelta a casa. Si calculas la cantidad de kilómetros que recorres en una semana seguramente no te extrañará cuando veas lo que gastas en gasolina/diesel a final de mes y ese “micro-infarto” que tienes cada vez que salta el chivato de la gasolina.

Nosotros nos hemos propuesto daros una serie de consejos para que os sirvan de decálogo del buen conductor eficiente. 

  1. Revisa periódicamente el nivel de aceite y trata de seguir las instrucciones de mantenimiento de tu coche. Un coche que contamina y que consume más de lo habitual no es más que un coche mal cuidado. Además, no todos los coches tienen el mismo mantenimiento y por eso no llevar el mantenimiento al día supone correr el riesgo de gastar más y forzar el motor del coche.
  2. Presión de los neumáticos controlada. ¿Sabías que unos neumáticos con una presión inferior a la requerida por el fabricante hace que aumente el consumo hasta un 4%? Los neumáticos es el único punto de contacto que tiene el vehículo con el terreno. Es de vital importancia mantener su cuidado.
  3. Retira peso innecesario. Busca una tarde la semana que tengas libre y propón sacar de tu coche todo lo que no sea estrictamente necesario cargar. En muchas ocasiones puedes llegar a encontrarte objetos que hace años que no veías e incluso las toallas de la playa cuando estás en Diciembre.
  4. Usa el aire acondicionado en momentos necesarios. Abusar del aire acondicionado aumenta el consumo de carburante y de las emisiones CO2 hasta un 5%.
  5. No abras las ventanas si conduces por carretera o autopista. Circular por carretera o autopista a alta velocidad con las ventanas abiertas equivale a ir en contra de todos los estudios de aerodinámica que se lleva a cabo cuando se diseña un vehículo.
  6. Apaga el coche si vas a estar parado más de un minuto. Es sencillo, trata de apagar el motor cuando no vayas a usarlo y enciéndelo cuando necesites meter la marcha.
  7. Conduce a una velocidad media y evita la brusquedad. Acelerar bruscamente hace que el motor consuma más carburante por tanto trata de conducir a una velocidad media y cambia de marchas cuanto antes mejor (recuerda que las marchas 4ª,5ª y 6ª son las que menos consumen).
  8. Plantéate el compartir trayectos para desplazarte. Considera la posibilidad de que vayáis más personas en el coche para ir al trabajo o al centro de la ciudad. Compartiréis vehículo pero también el resto de los gastos.

Si seguís estos consejos además de convertiros en conductores eficientes de primera, ahorraréis riesgos innecesarios en carretera.