Cada vez es más común que en los equipos electrónicos que adquirimos, o al adquirir/alquilar una vivienda, éstos vengan con una etiqueta en forma de una colorida “escalera” con letras que van de la A (o A++ en equipos más actuales) a la G en orden descendente. ¿Verdad?
Ésto es la etiqueta de certificación energética, y vamos a explicarte qué es, para qué sirve y más cosas. ¿Te animas?

En el caso de los electrodomésticos indican que harán un consumo menor sin perder propiedades de servicio.

Las viviendas también tienen este tipo de etiquetas, que será el objeto de este post, y que garantizan el no desperdicio de la energía que se genera en la estancia. A la hora de comprar o alquilar una vivienda, ésta debe estar provista de este certificado para así asegurarnos de no consumir energía en balde.

Empecemos por el principio, ¿qué es la Eficiencia Energética?

La eficiencia energética es una práctica que tiene como objeto reducir el consumo de energía, para tener unos resultados iguales o mejores.
No se trata de ahorrar luz, sino de iluminar mejor consumiendo menos electricidad.
Sirve tanto a pequeños consumidores como a negocios o industrias ya que pretende economizar el consumo sin prescindir de él.

Al reducir el consumo energético se consiguen disminuir costes, además de promover sostenibilidad económica, política y ambiental, además de ser aumentar la eficacia y maximizar su beneficio.
Todo esto se está consiguiendo, poco a poco, con la concienciación medioambiental
y buscando fuentes de energía alternativas como las energías renovables favoreciendo el ahorro energético.

Para determinar dicha eficiencia energética, hace falta un Certificado de Eficiencia Energética, que es un documento suscrito por un técnico competente y que contiene tanto información sobre las características energéticas del edificio o unidad del edificio como su calificación energética.

Cálculo de la eficiencia energética de un edificio
Cálculo de la eficiencia energética de un edificio

Para calcular la calificación que se obtiene hay que tener en cuenta factores como:
– Energía final consumida (los consumos más comunes como los de las facturas o recibos de luz).
– La situación del inmueble , previamente registrada y por la que se determinarán valores que pueden afectar al consumo, como la calidad ambiental.

La calificación energética para viviendas determina qué eficiencia energética posee la instancia, tanto si es de nueva obra como si ya existía.

Desde Sematec, ofrecemos auditorías energéticas de las instalaciones tanto a nivel de industria como de edificios terciarios (hoteles, edicificios comerciales, de oficinas, etc) o alumbrados públicos, así como la certificación energética de cada uno de ellos, proponiendo medidas de ahorro energético para mejorar la calificación actual e indicando qué mejora se obtendría con dichas medidas.