El frío, las reuniones familiares, las luces decorando las casas, las comidas que se alargan varias horas, son factores que afectan al consumo de energía en Navidad.

¿No quieres que esto se te vaya de las manos y hacer un consumo excesivo de energía? Aquí te dejamos una serie de consejos que pueden ayudarte a hacer que la cuesta de enero sea más llevadera.

La preparación.

Es tradición en multitud de hogares el decorar las distintas estancias con espumillón, serpentinas, y demás adornos navideños que vienen acompañados de esas tiras interminables de lucecitas que brillan , y parpadean aleatoriamente.

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Recomendamos que sólo encendáis esas lucecitas en las estancias en las que realmente se puedan disfrutar, y encenderlas en los momentos en los que haya gente que pueda disfrutarlas.
Si aun así, sois de los que les gusta tener las luces encendidas todo el día, podemos sugeriros que adquiráis luces de navidad hechas con LED, ya que su consumo es bastante inferior y el resultado será idéntico e incluso mejor.

La comida es importante.

Es bien sabido que la Navidad es época de reunirse en torno a una mesa y compartir experiencias, llenarse el estómago con las copiosas comidas, y festejar hasta altas horas de la mañana. Pero no todo es sentarse y comer, ya que hay una preparación de por medio.
Tener que cocinar implica no sólo imaginación o costumbre, sino un consumo importante de energía ya que solemos cocinar varios platos a la vez con el consumo energético que esto conlleva.

Cena navidad
Os aconsejamos economizar dicho uso utilizando, por ejemplo, los distintos niveles de la bandeja del horno y así ahorrar tiempo y energía. También es bueno el uso de una olla express (olla a presión) frente a las cazuelas comunes ya que se ahorra tiempo y se evita tener que usar varios fuegos a la vez.

Utilizar el horno microhondas para descongelar alimentos que compraste con antelación es un gasto innecesario teniendo otras opciones como, por ejemplo, descongelarlo en la nevera. Esto hará que el frío de la comida congelada se comparta con el resto de alimentos que hay en la nevera, y así podrás permitirte subirle un par de grados el termostato y no abusar del frío de la misma.

“Pero, si meto los congelados en la nevera, ¿Dónde pongo a enfriar la bebida?” La opción más económica es dejarlas en la terraza, porche o balcón para que el propio frío invernal refresque las bebidas. Si no puedes esperar a que ese gélido aire enfríe la bebida, otra opción puede ser llenar un barreño con agua tibia, hielos y un puñado de sal. La bebida estará fría en cuestión de minutos.

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Hogar aclimatado, hogar disfrutado.

Si sois de los que invitan hasta al apuntador a vuestra casa por Navidad, sabréis que al haber más gente en la misma estancia, hay mayor temperatura ambiente gracias al calor que cada persona desprende. Llegados a este punto, siempre es bien recibida la bajada de unos grados en el termostato, y así no consumir más de la cuenta.

Por otra parte, si sois más de ir a mesa puesta o de organizar la reunión en otra estancia que no sea vuestro domicilio, una forma de ahorrar energía es bajar el termostato para que no se pierda el calor , o incluso apagarlo si la ausencia va a ser prolongada.

¡Vámonos que esta gente tiene que recoger la casa y descansar!

Ya hemos disfrutado de la compañía de amigos, familiares y demás visitas, pero después de esa avalancha de gente, toca recoger todo. Vasos, platos, fuentes, cubiertos… todos deben estar limpios y dispuestos para la próxima reunión. Hay quien, por comodidad, va fregando a mano todo aquello que se va ensuciando, yendo de poco en poco.
Bien pensado salvo por un par de detalles: el consumo de agua es mayor, al igual que el de la energía necesaria para calentar el agua con el que se friega. La solución más efectiva es esperar a llenar el lavavajillas y quitártelo todo de un plumazo.

Economizas agua ya que a pesar de parecer más costoso, el lavavajillas utilizará el agua y la energía necesaria, y así evitar ese exceso de consumo.

Tip Final

Como ves, gracias a estos consejos puedes hacer que tu factura de la luz se reduzca bastante, pero hemos dejado lo mejor para el final.

La Navidad, además de ser una época en la que juntarse e intercambiar opiniones y experiencias, también es época de intercambiar regalos. También se puede contribuir al ahorro de energía con los regalos ya que tanto la línea blanca como la marrón cuentan con distintivos de consumo energético siendo la A la calidad más alta y la G la más baja en cuanto a eficiencia energética se refiere.

En las especificaciones de cada equipo constará dicha etiqueta y nos ayudará a contribuir al ahorro de energía para la persona la que va destinado el regalo.

 

Y tu, ¿eres de derrochar energía por los cuatro costados, o tienes algún otro consejo para ahorrar? ¡Deja tu comentario!